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El estímulo a la economía y la inversión en los niños
Published Monday, January 28, 2008

From El Nuevo Herald
January 28, 2009   Section: Frente     Page: 19A

Por Modesto E. Abety, CEO y pdte. de The Children's Trust.

Necesita algo de sabiduría confiable sobre economía? 'Algún consejo práctico con retorno garantizado? La inversión en los niños resulta un buen negocio, a corto y largo plazo. Mientras los políticos de ambos partidos discuten un paquete de estímulo económico que tire cuerdas de salvamento a las industrias importantes y emplee a legiones de ciudadanos para construir puentes, reparar vías y desarrollar fuentes alternativas de energía, también deberían considerar invertir en los programas y servicios que podrían emplear a muchas personas en la protección, educación y desarrollo de nuestros niños y jóvenes. La inversión en los niños proporciona un estímulo económico a corto plazo de impacto duradero.

The Children's Trust, una fuente de ingresos, aprobada por referendo, para invertir en programas y servicios que benefician los niños y familias del condado Miami-Dade y una de las ocho agencias de su tipo en la Florida, emplea a 100 personas y este año maneja un presupuesto de $140 millones. El 92 por ciento de ese dinero se invierte en servicios directos. Los centenares de organizaciones que ahora han ampliado los programas para niños y familias, gracias al financiamiento del Trust en sus primeros cinco años de existencia, ofrecen empleo cada año a 6,000 trabajadores a tiempo completo y parcial.

Multiplique ese tipo de impacto potencial en cada municipalidad, de costa a costa. Imagínese el estímulo económico que se crearía al emplear a más personas para programas extraescolares y de verano, iniciativas escolares de salud, atención a niños con discapacidades, enseñanza de lectura y expresión mediante las artes a niños en edad preescolar, tutoría a adolescentes y tantas cosas más. Además, estos programas ayudan a los padres trabajadores, permitiéndoles que sean más productivos al saber que sus hijos están seguros y reciben cuidado y educación de calidad. Ese es sólo el impacto a corto plazo.

Ahora considere la rentabilidad de la inversión a largo plazo cuando hemos criado y cultivado a una generación de trabajadores más educados, creativos, inventivos e innovadores. Un sinnúmero de estudios ha analizado la relación costo-beneficio de los programas de desarrollo de la niñez temprana y demostró sus enormes ventajas; como promedio, una inversión de $1 en cuidado y educación tempranos de calidad proporciona entre $4 y $8 en reducción de costos asociados a rubros sociales tales como índices más bajos de deserción escolar, clasificación en educación especial, embarazo adolescente, uso de drogas y actividad delictiva. En su punto máximo, una rentabilidad de inversión del 17 por ciento. ¡Y éste no es ningún esquema de Ponzi!

Según una investigación realizada para la America's Economic Success, el impacto económico a más largo plazo --mejoramiento de la tasa de empleo y salud fiscal en los niveles estatal y federal-- es también sustancial. Por ejemplo, Timothy Bartik, del Upjohn Institute, estima que invertir en educación preescolar universal resulta en $2.78 en ingresos estatales por $1 invertido y $3.79 en ingresos nacionales por $1 invertido, además de generar 3.3 millones de empleos a escala nacional.

Esto es ciertamente a lo que el representante demócrata de Virginia, Jim Moran, se refiere cuando pide "una inversión paralela en nuestra infraestructura humana" para acompañar al paquete de medidas de recuperación económica; no hay que tener un grado científico en economía para entender la sabiduría que encierra apoyar este tipo de programas.

A mediados de diciembre, el Children's Leadership Council (CLC) puso en marcha en Washington, D.C., su campaña Invierta en los Niños, Fortalezca a Norteamérica. El consejo representa a 35 organizaciones destacadas de política nacional y de defensa de los niños, con afiliados en cada estado de la nación.

El paquete de estímulo masivo que ha pedido el presidente Barack Obama para afrontar la peor crisis económica desde "la gran depresión" consiste en cerca de $800 mil millones en nuevos gastos y reducciones de impuestos. Obama quiere que la nueva junta asesora de recuperación económica monitoree el gasto y exija responsabilidades por el paquete propuesto, y ha prometido trabajar con el Congreso para aprobar controles de gastos de fondos públicos y medidas de eficiencia a través del presupuesto federal. Todo eso para garantizar que el dinero se gaste sabiamente.

La más sabia inversión que "nosotros, el pueblo" podemos hacer es asegurar que haya suficiente dinero para los programas y la educación de la niñez temprana. No hay mejor retorno en una inversión y ése es un secreto que todos necesitan saber.